En el siglo XIII se comienza a aplicar el azul
cobalto en la cerámica. En Paterna y Manises se consigue un
buen dominio de la técnica desde mediados del siglo XIV. En
su implantación se producen excelentes piezas de riquísima ornamentación
tanto en loza de servicio doméstico y de lujo como en las losetas
para pavimentar. Durante los siglos XIV y XV se desarrolla en
Manises una importantísima producción de cerámica de reflejo
dorado que convive con la totalmente azul, ya que parte de la
técnica y materiales son comunes, si bien la decoración metálica
aporta mayor suntuosidad y valor a estas piezas.
En Paterna y Manises existieron más de cien fábricas, expansión
debida a la decadencia de la cerámica andaluza y a la fuerte
demanda exterior.
Esta cerámica de tradición oriental adquiere, por el ambiente
cristiano-bizantino local, una caracteristica gótico-mudejar
cuando se produce para usos comunes y se halla exenta de la
riqueza dorada.
